La vida cristiana se expresa de muchísimas formas en la vida cotidiana de las personas. Así, el MVC tiene una serie de servicios integrados en su compromiso pastoral que están organizados como proyección de la vida cotidiana de sus miembros. Mencionamos aquí algunos de estos servicios para dar una idea del horizonte que ellos cubren.
El
hambre de Dios es una realidad que exige una respuesta coherente. Mediante este
servicio emevecista se busca apoyar el proceso de Nueva Evangelización de nuestras
tierras. Quienes participan de él entregan un período de tiempo al año, durante
el cual viajan a zonas que según su realidad y necesidades requieren la presencia
de agentes pastorales para cooperar en la animación de la vida cristiana local.
La organización y concreción de este servicio se realiza siempre en coordinación,
y las más de las veces a pedido, del Obispo de la circunscripción a ser así
solidariamente servida.
Se
trata de un servicio para la formación cristiana, especialmente en la preparación
de los que van a recibir el sacramento de la Confirmación y la Primera Comunión.
Es una iniciativa que se orienta fundamentalmente a los jóvenes y que busca
ayudarlos a renovar su vida cristiana y a poner los fundamentos para testimoniar
y anunciar al Señor Jesús. Este servicio es de carácter urbano y se hace concreto
a través de centros educativos y parroquias.
Es
un programa de servicios evangelizadores que consiste en la realización de jornadas
de un día en centros educativos escolares, técnicos o universitarios. A través
de Vivencia se propicia el encuentro del joven con el Señor Jesús y la toma
de conciencia de la propia realidad personal. La jornada se organiza a base
de reflexión, con mucha participación de los jóvenes. Se trata de ofrecer un
espacio de encuentro con el Señor que ponga las bases para una renovación en
la vida de fe.
Es un servicio especialmente para parroquias que consiste en jornadas espirituales de reflexión sobre la vida cristiana. Al igual que en otras iniciativas semejantes se busca generar un ambiente adecuado para ayudar al encuentro con el Señor Jesús. Mediante esta jornada se trata de apoyar la vida de las comunidades en el ámbito parroquial.
Es una reunión en un Congreso de jóvenes, de los últimos años de estudios secundarios escolares. En un ambiente que invita a la participación se alienta al joven y a la joven al encuentro con el Señor Jesús y a una revisión de la propia vida cristiana. Convivio suele ser organizado por un Secretariado Permanente. Con la conciencia de que un corazón reconciliado por Dios es por Él mismo impulsado al anuncio de la fe, al servicio solidario, a confortar y a alentar a la esperanza, se ofrece la ocasión de hacerlo sobre todo en zonas pobres y en hospitales.
Los emevecistas que participan en esta iniciativa promueven, alientan y defienden el respeto por la vida humana, desde su concepción hasta la muerte natural. De manera especial se entregan a la defensa de la vida, dignidad y derechos que como persona humana tiene el no-nacido, desde su concepción. Numerosos médicos, profesionales de la salud y estudiantes forman parte de Por la Vida, y al tiempo que difunden estos principios, también instruyen a las parejas en una recta sexualidad según el Plan de Dios y en los métodos naturales para una paternidad y maternidad responsables, siempre y en todo según las enseñanzas de la Iglesia.
El
compromiso de Siloé se verifica sobre todo en los hospitales, centros y postas
de salud, acercándose a los hermanos enfermos, en quienes se descubre el rostro
de Cristo sufriente. Cada uno según sus capacidades y posibilidades aporta un
servicio concreto a los enfermos. Se trata, como toda la visión del MVC, de
una aproximación integral, en la que se vela por la salud espiritual, así como
por la física, de los enfermos. Se anima al encuentro con el Señor, ayudando
a la vida sacramental y de oración del enfermo. Al mismo tiempo se canaliza
la asistencia social y material para el doliente. Siloé busca aportar un testimonio
evangelizador a todo el entorno del enfermo (médicos, enfermeras, personal de
salud, familiares) tratando de ayudarlos a comprender y profundizar el recto
sentido del dolor humano. Se procura ayudar a que el enfermo mire la realidad
con los ojos de la fe, y así pueda asumir sus dolencias y sufrimientos como
una ocasión de adherirse más intensamente a la Cruz reconciliadora del Señor
Jesús.
JORNADAS DE MEDITACIONES CRISTIANAS
En
medio del trajín y el bullicio de la vida diaria se hace necesario separarse
unos días para profundizar en el sentido de la vida humana, siguiendo el ejemplo
del Señor Jesús que se apartó unos días al desierto. Las JMC son un espacio
de reflexión y vivencia de fe para que la persona pueda encontrarse o reencontrarse
con el Señor Jesús. Son muchas las JMC que se realizan durante el año. Son ya
decenas de millares de personas las que han participado en esta experiencia
de ejercicios espirituales.
El mundo de la informática no es una dimensión futura o un tema de ciencia ficción, sino una realidad presente que reclama con urgencia la atención evangelizadora. Conscientes de la importancia de este nuevo campo se han organizado grupos de emevecistas que buscan que las nuevas tecnologías sirvan también para el anuncio de la Buena Nueva del Señor Jesús, de cara al Tercer Milenio. Como parte de su servicio preparan programas para computadora, a la vez que participan activamente en la realidad que ha inaugurado la Internet.
La evangelización debe llegar hasta las raíces de la
cultura.
La música y el canto son dimensiones privilegiadas de la expresión cultural
de los pueblos. A través de este servicio, personas dotadas con cualidades para
ello buscan responder a las exigencias de los nuevos tiempos volcando a través
de la música y el canto el mensaje evangelizador. La Pastoral musical es un
servicio emevecista que viene contribuyendo a la tarea de la evangelización
de la cultura y apoyando la animación litúrgica. Ya se han formado diversos
conjuntos --como Takillakkta, Voz de Esperanza, entre otros-- que vienen ofreciendo
su música como una expresión de vida cristiana y de testimonio del amor de Dios.
Es un servicio emevecista de carácter fundamentalmente asistencial. Se orienta ante todo a procurar el alivio de las necesidades materiales de las personas concretas que más urgentemente lo requieren. Pero junto a la conciencia de atender el hambre material, quienes participan en este servicio son también plenamente conscientes del hambre espiritual de los hermanos y hermanas a quienes sirven. De esta manera, además de la ayuda concreta y urgente se hacen portadores de la Buena Nueva, anunciándola entre los más carentes y necesitados.
Existen otros muchos servicios en los que los integrantes del MVC buscan servir en la gesta de la Nueva Evangelización. Los campos de los medios de comunicación, la educación y otros muchos más brindan la ocasión para que emevecistas presentes en ellos anuncien al Señor y su divino Plan desde sus propias vidas, encaminados por la gracia de Dios en una opción firme por la santidad cristiana de los pobres entre sí.