Marzo 13 de 2001
Multitud de fieles se congrega en Lima para conmemorar un mes del tránsito de Germán Doig
Lima, 14 (NE) La iglesia de Nuestra Señora de la Reconciliación y sus alrededores fueron acondicionados especialmente para la cantidad de fieles que se esperaba con ocasión de la Misa del Mes por el tránsito del laico y líder evangelizador peruano Germán Doig Klinge. Ante la fachada de la Iglesia se había colocado una gigantesca pantalla al igual que en una plaza lateral contigua al templo. Más de una hora antes de iniciarse la Eucaristía el interior del templo estaba ya totalmente colmado de fieles. Los espacios externos, acondicionados en previsora espera de una numerosa concurrencia, se llenaron rápidamente de fieles que pudieron seguir la solemne celebración Eucarística en las pantallas que pasaban las imágenes del interior.
Germán Doig Klinge, a quien el diario vaticano L'Osservatore Romano ha calificado como Apóstol de la Nueva Evangelización, fue Vicario General del Sodalitium Christianae Vitae desde 1992, y Coordinador internacional del Movimiento de Vida Cristiana desde 1985. A pesar de su humildad y de la modestia que lo caracterizaban, el testimonio que transparentaba su vida cristiana fue un poderosos estímulo para que muchísimos jóvenes y adultos de diversos países se acercaran al Señor Jesús y buscaran ser coherentes cotidianamente con la fe profesada.
Con ocasión de la Misa del Mes se congregaron más de tres mil personas, entre ellas sodálites, laicos, religiosas de diversas congregaciones y miembros de distintos movimientos eclesiales, junto a unos cuarenta sacerdotes y diez obispos, algunos llegados especialmente para la celebración de Colombia, Brasil y Chile.
Así como en la ciudad de Lima, en diversas ciudades de América y Europa miembros de la Familia Sodálite y fieles que lo conocieron se congregaron para conmemorar el mes del tránsito de Germán Doig Klinge.
En la ciudad de Lima tuvo lugar la celebración principal, que fue presidida por el Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado del Perú. Junto a él, en un colmado presbiterio, estaban entre otros Pastores el Nuncio Apostólico en el Perú, Monseñor Rino Passigato, el Arzobispo de Cali (Colombia), Monseñor Isaías Duarte, así como el Obispo del Callao y Secretario de la Conferencia Episcopal, Monseñor Miguel Irizar Campos. También se encontraba presente en la celebración de la Eucaristía Don Luis Fernando Figari, Superior General del Sodalicio de Vida Cristiana y fundador del Movimiento de Vida Cristiana.
A pesar de la muy numerosa concurrencia un solemne silencio fue el gran marco de la celebración Eucarística, interrumpido por cantos y oraciones coreados por la multitud. Durante su intensa y testimonial homilía, el Cardenal Cipriani destacó el número de Obispos y sacerdotes presentes, así como la gran cantidad de gente que se había reunido, señalando que ello "nos habla, de alguna manera, de los frutos de la vida de Germán". Afirmando que el Señor lo había encontrado "fruto maduro", invitó a los presentes a reflexionar y profundizar sobre los designios divinos. El tránsito de Germán, señaló el Arzobispo, "nos invita a apurar el paso, como nos está invitando el Papa en la carta del inicio del Tercer Milenio. El Papa nos está diciendo 'apreten el paso'". Invitó en varios pasajes a mirar las características que Germán Doig había ido desarrollando en su vida cristiana como un estímulo para seguir más de cerca al Señor. Recordó también que todo cristiano está llamado a la santidad y que eso lo había señalado muchas veces Germán y con su vida había buscado responder a ese llamado.
"Como Pastor de esta Arquidiócesis les digo ¡Animo! 'mar adentro', a desplegarse en una acción evangelizadora audaz, optimista, alegre, sin miedo a la adversidad, con la fuerza de la oración." "Ese aliento, ese exigente aliento… es el que yo podía ver en la vida de Germán, un hombre exigente, pero al mismo tiempo convocador, alegre, discreto, sencillo". El tránsito deGermán, continuó diciendo el Cardenal Cipriani, es también una invitación "a la fidelidad, y a la madurez". Asimismo, el Purpurado alentó a los presentes a "buscar el rostro de Cristo… esa contemplación para completar la acción, esa contemplación que nos lleva a la acción."
Aludiendo a unas palabras del Papa Juan Pablo II dirigidas a los Movimientos Eclesiales, que dijo haber tomado de un libro de Germán Doig, recordó que el Santo Padre ha dicho que la Iglesia "espera de vosotros frutos maduros de comunión y compromiso". El Cardenal Cipriani Thorne señaló a Germán como "un fruto maduro de este movimiento joven".
Durante su homilía, el Purpurado destacó también otros rasgos de la persona de Germán Doig, entre ellos su sencillez, su profunda devoción mariana, así como su "trabajo de evangelización de la cultura", siendo "un hombre de un pensamiento cristiano maduro, con verdadera pasión por enfrentar los retos de todos estos fenómenos culturales".
Alentó a los jóvenes y a las jóvenes a estar atentos a las exigencias de la vida cristiana, a mirar al fruto que había convocado el Señor, a responder cada cual a su propia vocación "cómo Germán lo hizo desde joven". En sus palabras finales, el Cardenal Cipriani invitó a todos los presentes a ser "hijos fieles de la Iglesia" y a ser "apóstoles del siglo XXI".
En Roma el Cardenal Stafford recuerda a Germán Doig
Roma, 14 (NE) El Cardenal J. Francis Stafford, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, presidió el día de ayer en la ciudad de Roma una participada Eucaristía al cumplirse un mes del tránsito de Germán Doig Klinge, peruano, laico consagrado, quien fuera Vicario General del Sodalitium Christianae Vitae y en el momento de su tránsito miembro del Pontificio Consejo para los Laicos, nombrado por el Papa Juan Pablo II.
La Santa Misa tuvo lugar en la iglesia de San Salvatore, en la que se congregaron numerosos miembros de la Familia Sodálite, del Consejo para los Laicos, y otros fieles que conocieron a Germán Doig en sus visitas a la Ciudad Eterna. En la concelebración estuvo también presente el Vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina, Monseñor Cipriano Calderón Polo, junto con un nutrido grupo de sacerdotes.
"Han pasado treinta días desde que experimentó la plenitud del misterio de ser bautizado en la muerte del Señor. Su vida fue un continuo desprendimiento de sí y un tomar la forma de Cristo crucificado", señaló el Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, durante su intensa homilía.
En sus palabras, el Purpurado destacó que un hombre de la talla de Doig no puede dejar de asombrarnos, de sorprendernos. "Nos sorprendió siendo un cristiano de hoy... Germán fue un cristiano contemporáneo", añadió más adelante, afirmando que "los efectos de una tecnología sin barreras, de la planificación histórica y de la razón controladora han sido apocalípticos en las culturas a todo lo ancho del mundo. Los jinetes de la hambruna, de la peste y de la guerra han hecho su gran ingreso a lo largo de los últimos 140 años. Germán reiteradamente preguntaba cómo hablar de Dios en un tiempo como éste. Abiertamente pedía a otros hacerse la misma pregunta y buscar respuestas." "Germán -añadió el Cardenal Stafford- también nos sorprendió con la profundidad de su vida espiritual… cada día pasaba largos espacios de tiempo en oración."
Recordó la especial comprensión de Germán Doig "de la enseñanza de nuestro Santo Padre, Juan Pablo II, sobre la naturaleza y el propósito de los nuevos movimientos laicales en la Iglesia," subrayando "la precisión con que sintetizó las enseñanzas del Santo Padre". "Estoy convencido -señaló más adelante el Cardenal Stafford- de que el Movimiento de Vida Cristiana y el Sodalitium han recibido de Dios una vocación fundamental para América. Vuestra tarea no va a ser ligera ni fácil."
Presidente del Episcopado Colombiano preside Misa a los treinta días del tránsito de líder evangelizador
Medellín, 14 (NE) Miembros de la Familia Sodálite en Colombia conmemoraron el día de ayer el primer mes del tránsito a la Casa del Padre de Germán Doig Klinge. En las ciudades de Bogotá, Cali y Medellín los fieles se reunieron para expresar su reconocimiento a la vida y obra de quien fuera Vicario General del Sodalicio de Vida Cristiana, sociedad de vida apostólica fundada en el Perú y aprobada por el Papa Juan Pablo II, así como Coordinador General del Movimiento de Vida Cristiana, obras que desde hace muchos años se encuentran trabajando en Colombia.
En Medellín, en la iglesia El Divino Maestro, presidió la Eucaristía Monseñor Alberto Giraldo Jaramillo, Arzobispo de Medellín y Presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana. Durante su homilía, recordando el insistente llamado del Papa y de la Jerarquía a la Nueva Evangelización, el Arzobispo señaló que "si fuéramos a dar una característica de la vida de Germán, tendríamos que decir así sencillamente: fue un apóstol de la Nueva Evangelización".
Más adelante añadió: "Los que lo conocimos de cerca y los que tuvimos la fortuna de dialogar ampliamente con él podemos dar fe de la forma sencilla como él tomaba la Palabra de Dios y la traía a los acontecimientos de cada momento". Señaló la importancia de la espiritualidad de la vida cotidiana expresada en la vida de Germán Doig.
En sus palabras, el Arzobispo de Medellín alentó a los presentes a llevar una vida cristiana coherente. "Yo quiero dirigirme a todos ustedes y a mí también, para insistir que la única forma de llevar una vida que tenga sentido, la única forma de llevar una vida que merezca el nombre de vida, es una vida coherente", subrayó. "A mí me parece -señaló testimonialmente- que Germán nos dejó una experiencia de coherencia en la vida. Su esfuerzo intelectual, su espíritu de investigación, su deseo de llegar al fondo de los problemas actuales, era sencillamente una consecuencia de sus principios de fe."
Recuerdan en Roma mes de partida a la Casa Paterna de Germán Doig
ROMA, 14 Mar. 01 (ACI).- En una Misa celebrada en Roma con ocasión del primer mes de la partida a la Casa Paterna de Germán Doig Klinge, el Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, Cardenal James Francis Stafford, recordó al Vicario General del Sodalicio de Vida Cristiana (SCV) y Coordinador del Movimiento de Vida Cristiana (MVC), como un hombre que "sorprendió con la profundidad de su vida espiritual".
Durante la homilía de la Eucaristía, que concelebraron el Vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina, Mons. Cipriano Calderón Polo y numerosos sacerdotes, el Cardenal Stafford señaló que Germán "fue un hombre de sorpresas", ya que "ser amigo de Germán significaba vivir constantemente maravillado", porque "una persona de tal temple está llena de sorpresas".
Recordando a quien también fue miembro activo y entusiasta del Pontificio Consejo que preside, el Cardenal Stafford recordó que el Coordinador del MVC "nos sorprendió con su comprensión de la enseñanza de nuestro Santo Padre, Juan Pablo II, sobre la naturaleza y el propósito de los nuevos movimientos laicales en la Iglesia. Al revisar y estudiar su libro sobre Juan Pablo II y los Movimientos Eclesiales, me sorprendió la precisión con que sintetizó las enseñanzas del Santo Padre".
"Germán también nos sorprendió con la profundidad de su vida espiritual (porque) era un hombre de santidad", dijo el Purpurado; antes de concluir: "Finalmente, Dios nos sorprendió con la temprana muerte de Germán. No la esperábamos. Su luz no sólo brillaba con esplendor en América Latina, sino que aparecía también en el cielo de la aurora de Norteamérica y de Roma".
El Cardenal Stafford culminó sus palabras con una exhortación al ánimo de los miembros del SCV y de toda la Familia Sodálite, al hacer notar que "han recibido de Dios una vocación fundamental para América. Vuestra tarea no va a ser ligera ni fácil".
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