Germán Doig Klinge y la Comisión Episcopal de Apostolado Laical

Teresa Gamero de Bozzo

 

«Lo que el alma es al cuerpo, eso son los cristianos en el mundo» (VI,1). Esta cita de la Carta a Diogneto encaja como anillo al dedo a la persona de Germán. Él era el alma dondequiera que el Señor lo llamaba a servir. Es más, de Germán podríamos decir que amó tanto al Señor que dio su vida para conducir amorosamente a sus hermanos hacia Él. Las dotes personales de Germán, su inteligencia, su disponibilidad, su transparencia, su sencillez, su sólida formación, su fe, su inquebrantable fidelidad al Evangelio y a la Jerarquía, su amor a María, eran rasgos que lo definían y hacían que quien lo conociese no pudiera dejar de sentirse atraído por su autenticidad.

Fue allá por el año 1988 cuando Germán se vinculó estrechamente al trabajo de la Comisión Episcopal encargada de los laicos, en ese entonces la así llamada “Comisión Episcopal de Movimientos Apostólicos” (CEMA). Monseñor Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio, entonces Arzobispo de Arequipa, fue designado Presidente de esta Comisión, y convocó a Germán a colaborar con él en momentos bastante difíciles. Monseñor Fernando tuvo el criterio de invitar a miembros de diferentes movimientos eclesiales a integrar la Comisión, y cooperaron con él en ese primer equipo consultivo, además de Germán, César y Mathilde Guzmán Barrón, Gustavo Noriega, Juan Rodríguez y, como Secretaria Ejecutiva, Berta C. de Rodríguez. Fue arduo el trabajo, y Germán colaboró incansablemente.

En 1989 se vio que el nombre de la “Comisión Episcopal de Movimientos Apostólicos” (CEMA) restringía su actuar al ámbito exclusivo de los movimientos, por lo cual, con la aprobación del Consejo permanente de la Conferencia Episcopal Peruana, se decidió cambiarlo por el de “Comisión Episcopal de Apostolado Laical” (CEAL).

Con el transcurso del tiempo los integrantes de la CEAL se fueron renovando. Sin embargo, Germán fue el único que permaneció en ella hasta el final de sus días. Esto es muestra del empeño que puso en trabajar a fin de que el laicado se formara y preparara para asumir el rol que le corresponde cumplir en la tarea de la Nueva Evangelización.

Aparte de su activa presencia en las reuniones y programación de actividades de la Comisión, fueron muchos los eventos en los que, a lo largo de los años, Germán tuvo destacada participación: conferencias, publicaciones, encuentros, cursos, conversatorios, jornadas de reflexión... todo ello encaminado a promover la formación integral de los laicos y a impulsar la unidad de la Iglesia.

Fue esta última, la comunión en la Iglesia, justamente una de las preocupaciones centrales de Germán, y uno de sus principales aportes en la CEAL. Siempre trabajó por la integración de los distintos movimientos, su enriquecimiento mutuo, su labor coordinada y fraterna, en el marco de una explícita fidelidad a la Jerarquía de la Iglesia.

Entre las actividades en las que Germán colaboró cercanamente podemos señalar su participación en la organización y el desarrollo de los Encuentros Nacionales de Laicos, en muchos de los cuales le cupo dictar conferencias. El IV Encuentro Nacional de Laicos, primero que se condujo bajo la presidencia de Monseñor Fernando Vargas, tuvo lugar en marzo de 1989, y el tema escogido fue «La Nueva Evangelización en la situación de violencia que vive el Perú». Eran momentos difíciles para el país, lo que naturalmente tenía impacto dentro de la labor de la CEAL. Por ello la temática de las actividades y encuentros estuvo siempre orientada según lo que se percibía en los signos de los tiempos.

El reto que significaba el concepto de la Nueva Evangelización dio motivo a que en 1990 el V Encuentro Nacional de Laicos reflexionara sobre los «Desafíos de la Nueva Evangelización en una nueva cultura». En esta ocasión Germán formó parte de un panel enfocando el aspecto de «Las ideologías». El año siguiente, 1991, el VI Encuentro Nacional de Laicos tuvo como argumento central el «Compromiso de los laicos en la Nueva Evangelización». La ponencia sobre los «Fundamentos teológico-pastorales del compromiso del laico en la Nueva Evangelización» estuvo a cargo de S.E. Monseñor Juan Antonio Ugarte, la cual fue seguida por un panel en el que se trató «La Nueva Evangelización dentro de la problemática cultural actual a la luz de la Centesimus annus». Dicho panel estuvo integrado por Nélida Huamán, Germán y el padre Alejandro Saavedra.

El año 1992 se cumplían cinco siglos desde que la Cruz llegó al Nuevo Mundo. Esto fue motivo para que el tema del VII Encuentro Nacional de Laicos fuera el «V Centenario: de la Primera a la Nueva Evangelización». Dentro de la temática general, la conferencia «Camino a Santo Domingo» estuvo a cargo de S.E. Monseñor Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio, conferencia que fue seguida por un panel integrado por Alberto Methol Ferré y Germán Doig.

En 1994 tiene lugar el VIII Encuentro Nacional de Laicos: «Movimientos eclesiales y pastoral de conjunto». En esta ocasión, y gracias a las gestiones personales de Germán, el profesor Guzmán Carriquiry, Subsecretario del Pontificio Consejo para los Laicos, aceptó la invitación para conducir todo el encuentro. Es más, Germán actuó de anfitrión, pues el Encuentro se realizó en el Centro Pastoral “Santa María de la Evangelización” del Movimiento de Vida Cristiana. Presidía en ese entonces la Comisión Episcopal de Apostolado Laical, S.E. Monseñor Luis A. Bambarén Gastelumendi.

El IX Encuentro Nacional de Laicos tuvo lugar en noviembre de 1995. Como respuesta a la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer realizada en la ciudad de Pekín hizo suyo el tema «Misión y dignidad de la mujer en el Perú de hoy». Ese año, una vez más, Germán fue el anfitrión del Encuentro, pues éste se realizó nuevamente en el mismo Centro Pastoral del MVC.

La acción de la CEAL no sólo estaba abocada a lograr la unidad de los movimientos y asociaciones eclesiales entre sí, sino también se esforzaba por llegar al ámbito de los laicos no organizados. Para ello promovía publicaciones que incentivaran el conocimiento de la doctrina y del Magisterio de la Iglesia. También en esta tarea Germán tuvo una activa participación. Gracias a su orientación y al celo que puso en ello, la CEAL publicó una serie de documentos, entre los cuales tuvo gran resonancia el libro Asociaciones y movimientos eclesiales. Criterios de orientación publicado en 1996, el que tuvo gran acogida, habiéndose publicado 2 ediciones el mismo año.

El éxito de la publicación de dicho texto motivó a la CEAL a que ésa fuera la materia a tratar durante el X Encuentro en 1996. La presentación del documento en dicha ocasión estuvo a cargo de Germán, habiendo sido responsable también de exponer el tema «Articulación e inserción en la Iglesia particular».

No sólo en este campo formativo cooperó Germán con la CEAL; también lo hizo apoyando la iniciativa de lanzar los Concursos Nacionales de Cuentos que tenían como fin promover una nueva manera de evangelizar, en la que además de difundir el Magisterio de la Iglesia a través de la bibliografía recomendada en la convocatoria, se perseguía iniciar un proceso formativo de jóvenes valores literarios, animándolos a tratar asuntos actuales con orientación cristiana. El primer concurso fue convocado en 1990, y la temática se escogía año a año en concordancia con los acontecimientos que marcaban la marcha del país. Podemos anotar temas tan importantes como «La reconciliación», «La paz», «V Centenario de la llegada de la fe al continente americano», «La solidaridad», «La familia», «El don de la vida», «Camino de esperanza», y, en 1999, «Hijos de un solo Padre».

Son innumerables las jornadas con las dirigencias nacionales de los movimientos en las que tuvo destacada actuación Germán; entre éstas cito, a manera de ejemplo, la conferencia «Comunión, reconciliación y unidad al interior de la Iglesia» el 6 de noviembre de 1993, el curso sobre la carta apostólica Tertio millennio adveniente del 25 al 27 de junio de 1996, y la presentación que hiciera de la exhortación apostólica Ecclesia in America en un taller realizado el 9 de octubre de 1999, en la sede de la Conferencia Episcopal Peruana.

Durante 13 años, desde 1988 hasta 2001 en que el Señor lo llamó a su lado, Germán colaboró con fidelidad encomiable con los tres Pastores que presidieron la CEAL esos años: S.E. Monseñor Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio, Arzobispo de Arequipa; S.E. Monseñor Luis Armando Bambarén Gastelumendi, Obispo de Chimbote; y S.E. Monseñor José Paulino Ríos Reynoso, Arzobispo de Huancayo.

La labor de Germán en la Comisión Episcopal de Apostolado Laical fue silenciosa, efectiva, modesta y llena de un espíritu evangelizador como caracterizaba todo su actuar. Aquí, en la CEAL, tuvo ocasión de conocer y tratar a muchos miembros de los distintos movimientos, y todos ellos lo sentían muy cercano. Jamás dejó de ofrecerles la colaboración que le solicitaban, llámense charlas, ayuda para organizarse, consejos...; siempre lo hacía con gran generosidad y apertura.

Germán estuvo entregado a su labor con la CEAL hasta el último momento de su vida. No puedo dejar de recordar con emoción que uno de sus últimos mensajes electrónicos, que no llegó a enviar y que fue encontrado en su PC la mañana de su encuentro con el Señor, estaba dirigido a mí. En él me animaba y ofrecía su colaboración con los proyectos que la Comisión tenía programados para ese año, específicamente en lo referido a la difusión de la doctrina social de la Iglesia.

Germán nunca buscó destacar, figurar, ni permitió que su nombre apareciera en todas las actividades y logros de la Comisión. Sin embargo, la impronta de su cristianismo vivido en profundidad dejó honda huella en todos quienes tuvimos la ocasión y el privilegio de trabajar con él lado a lado.

Gracias, Germán.

 

Teresa Gamero de Bozzo, integrante del Movimiento Familiar Cristiano, es desde 1994 Secretaria Ejecutiva de la Comisión de Apostolado Laical de la Conferencia Episcopal Peruana.

 

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